Del 11 al 16 de abril // Temperatura: 15º // Aire seco. Tos seca.

¿Subes o bajas?

En tu laaaaaaaargo periplo terrestre en autobús para llegar hasta aquí te has dedicado a mejorar tu pericia masticando hojas de coca. Aunque no era la primera vez que las probabas, tienes que agradecerle a todos los bolivianos altruistas que se molestaron en enseñarte «el modus y el operandi» en varias ocasiones. El sistema de enseñanza se basa en dejar caer consejos a tu alrededor de vez en cuando. Sin presiones. “No te las comas como si fueras una llama… Sácales el palito del centro… maréalas un poco antes de echarlas hacia un lado… No las muerdas… Vas a necesitar por lo menos unas 200 hojas… Aprieta un poco y sácales el juguillo… No te las tragues…”  Incluso juntando toda la teoría recibida a cuentagotas por diferentes personas y pensando que la seguías a pies juntillas, la coca es como casi todo en la vida… Solo hay una forma de aprender a mascarla fácil, sencilla y sin dolor: mascándola. 

potosi_bolivia_algo_que_recordar_10Las primeras veces ocurría misteriosamente uno de los fenómenos que te habían dicho que por nada del mundo debía pasar: todas las hojas se desintegraban en tu boca y desaparecían. Y es entonces cuando oías esa vocecita que te repetía “que no se traaaaaaaagan”. Una vez superada esta fase, se manifestó un segundo fenómeno. Cuando considerabas que ya no había más juguillo que extraer, necesitabas diez minutos de escupir trocitos de hoja, 10 minutos de respirar hondo y otros 10 más de seguir escupiendo. Esta vez sonaba un “que no se mueeeeeerden” mientras pensabas: ¡yo no he sido… Son ellas que desaparecen!

potosi_bolivia_algo_que_recordar_11En el bus hasta La Paz, tienes al lado a un señor con el que sincronizar tu ritmo de ingesta de hojas… y por fin… lo consigues. Cuando te hartas de esa pedazo de masa verde que rellena tu moflete y decides extraer la prueba final que va a demostrar si eres apto para que te quiten los ruedines de la bici… examinas tu bola orgulloso y concluyes que al fin lo has conseguido. El día de hoy pasará a la historia como el día que aprendiste a mascar sin masticar hojas de coca.

la_paz_bolivia_algo_que_recordar_02Esta nueva habilidad que para muchos puede parecer inútil, se convierte en imprescindible en una ciudad como La Paz. Acabas de llegar a una de las 5 ciudades más altas del mundo y según a donde vayas, estás entre 3.650m y 4.000m sobre el nivel del mar. Las historias sobre el mal de altura o soroche se repiten por todas las esquinas. Las recomendaciones populares hablan de hidratarse bien (la sopa está presente en todos los almuerzos), no comer muy pesado, no beber alcohol, ingerir carne roja y evitar salir corriendo aunque se te escape “el micro”.

la_paz_bolivia_algo_que_recordar_03A la complicación de la altura se le suma otra realidad. Y es que en La Paz, puedes hacer muchas cosas pero seguro-seguro-seguro que todas pasan por subir o bajar. Las casitas cubren las montañas que rodean la ciudad y otras montañas mayores rodean a las casitas que cubren las montañas. Los precios de los alquileres bajan cuanto más estés dispuesto a subir. Salir a dar un paseo implica que elijas si quieres que te duelan los gemelos o los cuadriceps. Cada día puedes centrarte en un grupo muscular para no oxidarte.

la_paz_bolivia_algo_que_recordar_04El olor a pollo frito tan característico de la ciudad, unas veces se mezcla con el “churruscado” de los frenos de los vehículos y otras con el del embrague. Y es que en La Paz viven los conductores más hábiles de todo el continente. Nunca antes habías visto una pericia tan escrupulosa para conseguir que vehículos cargados de personas no se muevan ni un centímetro en las cuestas golpeando al de detrás. A esta “cómoda” geografía hay que sumarle las “no paradas” o “infinitas paradas” que aparecen por generación espontánea cuando el usuario lo requiere a la voz de “PARE”. Vale cualquier lugar. De todas todas, será en mitad de una cuesta, hacia arriba o hacia abajo y con más vehículos detrás. Pero no hay que preocuparse. Los conductores de la Paz en temática de pendientes, saben lo que se hacen. 

la_paz_bolivia_algo_que_recordar_05Si andando preguntas por el camino para llegar a la Plaza Murillo, por dónde se cogen los micros o el telesilla para subir al Alto, por cómo llegar al enorme y barato Mercado 4 los domingos o al mirador Killi Killi… la respuesta es sencilla: hacia arriba o hacia abajo. Por un momento piensas que estas condiciones frenan a la gente a moverse por la ciudad, pero te equivocas. La Paz es un hervidero de personas en continuo movimiento. Eso sí, siempre para arriba o para abajo.

la_paz_bolivia_algo_que_recordar_06Esto también pasa incluso en la mítica «Death Road». Emblemático lugar al que hay que subir en camioneta para que durante tres horas, puedas bajar en bici a toda velocidad disfrutando de los espectaculares barrancos que antes de construirse la nueva carretera que une La Paz con Coroico, veían morir a más de 200 personas al año.

deathroad_la_paz_bolivia_algo_que_recordar_06Si alguna vez pasas por La Paz, la altura no te sienta del todo mal y te preguntas que es lo que se puede ver, ya sabes… Es cuestión de preguntarte si prefieres empezar bajando lo que luego tendrás que subir o al revés.

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6 Comentarios

  1. Hola voy a viajar a Bolivia en poco tiempo…me gustaria saber si es muy molesto lo d la altura o si mafecta mucho lo del mal de altura…me tiene intrigada (y con la duda si se puede aguantar bien)…
    GRACIAAS!!

    • Hola Vevy. Para el mal de altura o soroche se ponen varias cosas en juego. La primera de donde vienes. No tanto el país como la altura a la que se encuentra el último lugar en el que has estado un tiempo (viviendo o si estás viajando el último destino). Después tu consumo de oxígeno habitual. por ejemplo en este caso mujeres y niños lo tenemos un poco más fácil porque consumimos menos oxígeno. También influye el nivel de exigencia física del tipo de actividad que vas a hacer. Si lo único que quieres es dar un paseo por La Paz es una actividad en la que vas a consumir menos oxígeno que si tienes pensado hacer trekings en altura. En cualquier caso, no a todo el mundo le da (nosotros viajábamos despacio por ejemplo y no lo sufrimos) pero es recomendable que sigas los consejos de los locales, a nosotros la menos nos funcionaron: tienes caramelos de coca, tés de coca (durante el día si eres de las que algunas cosas te quitan el sueño), mascar hojas de coca (las vas a encontrar por todas partes y todo el mundo está dispuesto a enseñarte cómo hacerlo bien, aquí algunos consejillos aunque verás que hay distintas formas de hacerlo https://algoquerecordar.com/lugares-bolivia-la-paz/), beber mucha agua, no hacer grandes esfuerzos físicos los primeros días… Por allí también venden unas pastillas contra el mal de altura pero nosotros no llegamos a comprobar su uso porque preferimos usar los remedios naturales. De todas formas, incluso si lo sufres. Piensa que en un día o dos como mucho se habrá pasado. Disfruta de Bolivia… es un país tremendamente especial! un abrazo

  2. Hermosas fotos y excelente relato Lucy!!! Solo de pensarlo, lo de subir y bajar hizo que me duelan las pantorrillas!!
    Consulto: como es el sabor de la coca?
    Saludos chicos, los extrañamos por estos lares =)

    • Hay una especie de piedra que se puede comer con las hojas para darle sabor pero si no es como mascar hojas del parque o césped. Ni más, ni menos. Recuerdo la frase de unos chicos que la probaban por primera vez: «it’s fucking disgusting!» 🙂 No es una delicatessen pero tampoco se diferencian tanto de las espinacas. Por aquí también se echa mucho de menos vuestro calorcito…:)

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