Las relaciones con las personas locales y el respeto hacia su identidad cultural

Hace algunas semanas nos invitaron como ponentes al foro sobre turismo responsable que se organizó en Madrid con el nombre de #KLMVuelaSostenible. Quisimos hablar de una de las que nos parece que sigue siendo la gran asignatura pendiente de los viajeros: lo que los chicos de Babilonia’s Travel llevan años llamando «viajar sin colonizar» y que nosotros, hace tiempo bautizamos como «viajar dejando un bonito recuerdo».

Nota: como no queríamos que cayera en el olvido, hemos transformado aquella charla de 10 minutos en este post. Aunque si quieres escucharnos o vernos «en vivo y en directo» aquí te dejamos el vídeo con el resultado de nuestra intervención.

Viajar dejando un bonito recuerdo

Tirar basura, reciclar, rellenar la botella de agua… son conductas que aprendemos una vez, hacemos un esfuerzo por integrarlas y podemos aplicarlas en todos nuestros viajes. Son absolutamente necesarias y queda todavía mucho camino por recorrer en ese sentido pero últimamente, por suerte, están surgiendo muchas iniciativas y organizaciones que se encargan de ofrecer información al respecto. 

Sin embargo, dejar un bonito recuerdo en las personas con las que nos vamos a relacionar durante nuestro viaje, requiere de un aprendizaje diferente para cada destino. Exige invertir esfuerzo y tiempo.

Tenemos la posibilidad de cambiar cada vez más rápido de destino y eso hace que los viajes sean cada vez más fugaces, con menos tiempos muertos y con menos posibilidades de observación de los detalles. Si el viajero no tiene la voluntad de intentar empaparse de lo que le rodea desde el punto de vista antropológico, puede volver a casa con muchas fotos y monumentos visitados, pero sin haber tenido la oportunidad de mantener una conversación de más de dos minutos con nadie.

Cuanto más lejos culturalmente nos vamos, más diferentes son las creencias, la vestimenta, los roles de las personas en la sociedad y más complicado se hace lo de ser capaces de entender que el mundo no funciona siempre como nosotros lo conocemos. Aprender a comer con las manos, manejar los palillos, cambiar el papel higiénico por el «chorrillo», ducharse a cubazos, comprender que el silencio no significa lo mismo para nosotros que para un coreano, que la palabra paciencia se eleva a otro nivel en Egipto, que el claxon en India y Sri Lanka se usa para avisar que van a pasar, que el desayuno continental solo exite en un continente o que comer en un puesto callejero puede ser más seguro que en un restaurante en según qué sitios, son algunas de esas «cosillas» con las que vamos a chocar y de las que vamos a aprender. A veces nos hemos encontrado con conductas que no es que sean un poco diferentes a las nuestras, es que son radicalmente opuestas a todo lo que conocemos.

turismo sostenible
Nos puede parecer mejor o peor… pero al otro lado del mundo las cosas funcionan de forma diferente

Se nos ocurren algunas posibles soluciones que nosotros llevamos a cabo y que están en mano de todos (aunque seguro que hay muchas más):

turismo sostenible
La madre de Rubén

Como todo en la vida, es una cuestión de actitud.

  • No demonizar el error. Es más difícil equivocarse cuando viajamos a destinos cerca de nosotros culturalmente. Todos nos equivocamos. Viajando con padres por Sri Lanka, convirtiendo a la familia en mochileros por Tailandia o recorriendo Colombia con abuelos e hijo, hemos experimentado en primera persona el gran esfuerzo que supone para nuestra propia familia entender según qué comportamientos. La mayoría de las veces sucede por falta de información, no por ganas de faltar al respeto y esto lo hacemos extensible a la gran mayoría de las personas que viajan 2 ó 3 semanas con suerte al año. No es tan fácil encontrar información sobre según qué costumbres en las guías de viaje y tampoco hay muchos blogs que publiquen artículos a ese respecto.
  • Humildad ante el error. Lo que puede marcar la difrencia es la actitud que tomemos después de equivocsarnos. Disculparnos e interesarnos por conocer los motivos de nuestro fallo y así no volver a repetirlo.
bonito recuerdo
Los padres de Lucy

Esto nos lleva al siguiente punto… Necesitamos generar más contenido relacionado con el turismo sostenible desde el punto de vista humano (cada uno desde sus canales)

No hace falta tener cientos de miles de seguidores para comunicar un mensaje. Hoy en día todos tenemos la posibilidad de ejercer una inlfuencia positiva en otras personas a través de nuestras redes sociales y de nuestras conversaciones.

No es fácil escribir sobre “lo humano” (porque posiciona peor en google, requiere profundizar más, hacerse preguntas, buscar respuestas…) pero el planeta lo necesita cada vez más. Siempre podemos colaborar compartiendo el contenido que generen otros en ese sentido para darle más difusión a este tipo de mensajes.

Los que viajamos habitualmente sabemos que las cosas no son blancas o negras, pero el resto de la población solo ven lo que le cuentan los telediarios. Pero las redes sociales nos ofrecen la posibilidad de generar contenido que hable de otro tipo de historias que también suceden en esos mismos países.

turismo sostenible
Cruzar el mundo para encontrarnos personas que crean en lo mismo que nosotros: no, gracias

Poner en valor las diferencias culturales

Tratemos de evitar los juicios, investigando sobre sus causas y dejando claro que son uno de los mayores patrimonios y motivaciones que deberíamos tener para seguir recorriendo el mundo. “Diferent means beautiful”. Hagámosle saber a las personas locales que nos interesa su cultura, tratando de escuchar sus motivos para hacer las cosas de maneras diferentes a la nuestra… Escuchemos lo que tienen que decir sobre llevar o no llevar el hijab, sobre el matrimonio concertado, sobre vivir en el campo o en la ciudad, sobre la homosexualidad, sobre consumir alcohol… Uno de los principales motivos del viaje más allá de los paisajes y de los monumentos, deben ser las personas. 

turismo responsable
Chai callejero recién hecho

Pensemos global pero consumamos local

Normalicemos lo diferente. Pongamos en valor las consecuencias que tienen todos nuestros actos. Comamos en restaurantes locales, compremos en negocios pequeños, no bebamos alcohol en un país en el que no se consume, no nos quejemos si la señal de wifi no va bien en un negocio familiar, asumamos que en según qué países el agua caliente es un bien de lujo…

Denunciemos públicamente las injusticias

Los turistas somos una fuente de ingresos. Nuestra voz puede ser escuchada. Si existe explotación infantil, denunciémoslo en la oficina de turismo correspondiente y en las redes sociales… no dejemos pasar injusticias.

Explotacion infantil
Niños vendiendo en los templos de Angkor de Camboya

En definitiva, hacer todo lo que esté en nuestra mano para dejar un bonito recuerdo. Que de la interacción entre viajeros y locales salga algo bueno. Que ellos quieran seguir abriéndonos las puertas de su casa y que nuestro paso por allí esté cargado de momentos agradables. Y por supuesto, que le enseñemos a los que vienen por detrás todo lo aprendido para que no se equivoquen tanto como nosotros. 

Os invitamos también a ver las charlas del resto de nuestros compañeros que hablaron de otras temáticas relacionadas con el turismo responsable y el resultado de las dos mesas redondas en las que salieron a debate cuestiones tan interesantes como hacer fotografías de personas sí o no, viajar a países en dictadura sí o no, o si está reñido el progreso con el mantenimiento de las diferentes identidades culturales, entre otros temas.

Mesa redonda 1: INSPIRAR Y ABRIR MENTES PARA CAMBIAR LA FORMA DE VIAJAR
Mesa redonda 2: APOYANDO PROYECTOS DE VIAJES RESPONSABLES

Otros post en los que hemos hablado de turismo responsable:

-El manifiesto del viajero responsable

-Turismo Responsable con Animales

– Isla Samosir o por qué no hay que jugar a ser Papá Noel en viaje

-Cura de humildad en Varanasi, una foto sí o no

-Cómo enamorarse de un nuevo país

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4 Comentarios

  1. ¡Ole ese resumen, Lucy! Es verdad que vamos aprendiendo sobre el camino, la mejor manera de hacerlo. Y a base de errores. Pero que compartir lo que vamos aprendiendo es parte de nuestra » responsabilidad» como bloguers, así que todo lo que podamos aportar en ese sentido, ya es camino aprendido para otros. Ojalá. Al final lo más alucinante de viajar es encontrarte con algo diferente a lo que conoces y ser parte de que no se transforme todo a nuestra medida es todo un camino por andar…

    • ¿Será posible que todavía no te había respondido? 🙁 La verdad es que sí. Lo de cagarla viene con nosotros a todas partes aunque entre todos vamos aportando para que ese proceso de aprendizaje sea más rápido y que haya menos errores en la medida de lo posible. Lo cierto es que todo cambia tan deprisa que a veces me pregunto si lo que creemos que está bien hoy valdrá para mañana pero la única forma de descubrirlo es seguir viajando. ¡Muchas gracias por el comentario!

  2. ¡Qué pintaza tiene ese chai! (aunque mucha gente piense lo contrario)
    Claroo que sí, hay muchas cosas que nos chocan en nuestros viajes, epro debemos intentar entenderlas y adaptarnos, en vez de quejarnos. Y hablar sobre laspersonas que conocemos en el camino, que en el fondo son las que hacen las experiencias.

    • Hay un recuerdo que se me queda grabado a fuego cada vez que llegamos a un nuevo lugar (y eso que nunca le hemos sacado foto a ese momento). El momento ese de salir del aeropuerto por primera vez a la calle y pegarte una bofetada con otra temperatura, la ropa de la gente, las caras que te observan… Ahora con Koke todavía se acentúa mucho más. Nunca olvidaré cómo llegando a media noche a Egipto, se levantaban y salían de los vehículos los conductores al ver salir a un comino de menos de un metro andando del aeropuerto. Sus caras de sorpresa cuando le llamaban y se acercaba sin miedo a chocarles la mano. Ellos vestidos con chilabas, en medio del ramadán… Se buscaban en los bolsillos para ver qué podían regalarle al rubio de los rizos. 🙂

      El día en que crucemos el mundo para encontrarnos con lo mismo que tenemos en casa al bajar del avión, será el día que dejaré de viajar. Mientras tanto, haremos todo lo que esté en nuestra mano para que ser diferentes siga siendo lo más genial de recorrer este planeta.

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