¿Es posible ir a un museo con niños? Sí, y si es a través del juego, mejor.

La primera pregunta que debes responderte a ti mismo antes de continuar leyendo es si a ti realmente te gusta ir a los museos. Si la respuesta es negativa, ser padre o madre no te obliga a sacarte el abono de asiduos, ni este artículo pretende que te conviertas en un erudito. Los museos no son la única manera de transmitir amor por el arte, por la historia o por la ciencia. Hay muchas otras formas de hacerlo y es posible que te sientas más cómodo con alguna de ellas. Quizás te aburras soberanamente delante de un cuadro y disfrutes muchísimo dibujando tu mismo o en un tour de arte callejero. Quizás prefieras aprender de historia leyendo libros, charlando con otras personas o viendo documentales. Existen muchos caminos para llegar a un mismo lugar. 

Así que, si caminar en silencio entre salas no es lo tuyo, seguro que se te ocurren otras cientos de actividades relacionadas con el arte, la ciencia y la historia con las que sí disfrutas que puedes compartir con tus hijos.

museo niños

Algunos detalles a tener en cuenta para que la visita no se convierta en un infierno: revisión de expectativas

 La otra posible respuesta es que sí te gusten los museos y que además, no te apetezca esperar 18 años para volver a pisar uno, como es nuestro caso. Que disfrutar o no delante de una obra de arte, es más una cuestión de gustos personales que de edades.

No actuamos igual en el parque, en el supermercado, durante una misa, en el cine o en la playa. Nuestros comportamientos, la forma en la que nos comunicamos y en ocasiones, incluso el atuendo, son diferentes. Así que, estar en un museo es una oportunidad más de desarrolar otro rol personal más.

El primer paso es asumir que la visita con niños no será exactamente igual que la visita sin ellos. Leer en profundidad los carteles explicativos, escuchar la audio guía o pasar 15 minutos delante de una obra observando todos los detalles es bastante complicado.

El segundo, que esto es una carrera de fondo. Siempre hay una primera vez y poco a poco, el niño que llega como un folio en blanco a un lugar en el que el comprotamiento social es diferente, integra y asimila esa información y aprende a “saber estar”. Para aprender a pedalear, de momento, no sirve la realidad virtual. La única manera que tenemos de hacerlo es, pedaleando y en ese proceso, seguramente nos caeremos más de una vez. Lo suyo es ir poco a poco, con museos pequeños o con visitas de una duración no mayor a 1 hora.

Museo Niteroi

Juegos para disfrutar de los museos con niños

La atención ante un mismo estímulo es algo que vamos ganando con los años y depende más del momento evolutivo del niño que de su edad. Puede que cada una de estas opciones duren un par de minutos e incluso que algunos de ellas no despierten ningún interés y unos meses después, triunfen muchísimo. Lo importante, como en los viajes en familia, más que el resultado final, es disfrutar del camino y en el caso de no hacerlo, cambiar de ruta. He aquí algunos de los juegos que a nosotros nos han funcionado hasta ahora (Koke tiene 3 años).

  • Buscar colores dentro de los cuadros.
  • Buscar formas u objetos ocultos.
  • Darle un nuevo título a las obras. Este es uno de nuestros favoritos porque siempre salen cosas muy divertidas tipo “la explosión de color”, “el moco verde”, “el gran trocito”…
  • Contar el número de obras que hay en la sala.
  • Jugar a hablar por señas o en secretos para mantener el silencio.
  • Jugar al teléfono escacharrado en secretos con los títulos de las obras.
  • Buscar cuadros que aparecen en el catálogo, en la entrada o en el folleto explicativo por el museo.
  • Elegir un cuadro para dibujarlo después.
  • Imaginar la historia que cuenta el cuadro tratando de describirlo. ¿De qué están hablando los personajes que aparecen? ¿Se oye algún sonido? ¿Qué están celebrando? ¿Qué están comiendo?
  • Imaginar otras sensaciones a través de los cuadros: ¿a qué olería un bodegón de fruta?

Con niños más mayores se pueden incorporar actividades más complejas como la orientación dentro del museo, juegos de preguntas y respuestas, que sean ellos los guías de la exposición, que fotografien las obras, que hgan un vídeo explicativo de lo que están viendo…

museos y niños

Museos con programas específicos para niños

Son muchos los museos que ya están integrando visitas específicas para niños y diferentes programas y talleres con el objetivo de ir acercando el arte, la ciencia y la historia a los más pequeños. Acuérdate de preguntar por ellos en la taquilla o de echarle un ojo a la página web del museo con antelación para informarte sobre ellas. Aquí te dejamos algunos de los principales de Madrid:

Madre hijo museo

Terminamos el artículo con algo que nos dijeron Loli y Mario de Viajando en Furgo, cuando con un bebé de meses, les planteamos nuestros miedos de padres primerizos. “La gente siempre nos dice que con nuestras hijas es fácil viajar porque saben comportarse en todos lados. De lo que no se dan cuenta es que no vamos con ellas porque se portan bien, sino que se portan bien porque siempre las hemos llevado a todos lados” 


Si conoces otros juegos para disfrutar con peques dentro de los museos, déjalos en los comentarios para que podamos ir nutriendo el artículo. Nosotros de momento, solo hemos llegado hasta el momento 3 años, iremos amplianco con las novedades que se nos vayan ocurriendo.

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2 Comentarios

  1. ¡Ay! Muchas gracias por la mención. Lo que más ilusión me hace es que nuestra experiencia os sea útil.

    Creo que esto de la crianza, en una sociedad como la nuestra, necesita naturalidad. ¿Por qué hacer cosas diferentes por tener peques? Tan solo necesitamos adaptarlas a ellos. Esto ocurre con las visitas a los museos y otras visitas culturales. Con ellos no nos vamos a fijar en el trazo del pintor pero, como tú dices, vamos a jugar a buscar formas y colores. Jugando se aprende mucho y todo es más divertido… incluso para nosotros ¿no crees? 😀

    Es cierto que los museos cada vez tienen más en cuenta a las familias. Por ejemplo hace dos años fuimos a los Museos Vaticanos. Imagínate… Pues tienen una guía para las familias súper chula.

    Otra cosa me me gusta muchísimo es la app de Marco Topo. Es una aplicación que une la parte física con un mapa del museo, parque, ciudad,… y varias pegatinas, con la parte tecnológica, una web que, con móvil o tablet en la mano, te lanza distintas preguntas según la edad del niño. A mí me encanta.

    • La verdad es que para nosotros sois un gran ejemplo que por suerte vais por delante (os necesitaremos en el momento adolescentes, seguro) 😉 Me encanta como tanto Mario como tú estais dispuestos a apuntaros a cualquier cosa con una sonrisa siempre. Os da lo mismo subiros a una tabla de surf que cocinar para 150. En fin… ¡que os admiramos mucho!

      Gracias por las aportaciones tan útiles. Un abrazo grande para los 5.

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