Potosí, 5 de abril 10:03

Eso de «entrar en la mina» atrae y asusta a partes iguales. «Darse un paseo» durante dos horas, no tiene nada que ver con tener que ganarse la vida todos los días ahí dentro.

3 Comentarios

  1. Puffff, ¡Parece verdaderamente angustioso! y arriesgan su vida a cada rato.
    ¡Que valentía la suya y la vuestra!

  2. Que alivio poder ver la luz al final del camino.
    Estuve allí hará poco más de un año y sólo con recordar los sonidos de dentro de la mina me han puesto los pelos de punta.
    Increíble vídeo, felicidades.

    • Paula, es curioso que, cuando se esta detrás de la cámara (cual corresponsal de guerra -salvando las distancias-) se piensa menos en el peligro. Luego, se te ponen los pelillos algo más de punta.

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