Sri Lanka

Published on junio 21st, 2015 | by lucy

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Parque Nacional Yala

Del 10 al 12 de junio//Calor y humedad hasta reventar// 35°C en termómetro

o mejor dicho… casi Yala.

Hay quien tiene suerte con los juegos de azar, suerte en el trabajo o suerte en el amor. A tí, en el reparto de suertes, de tocaron la de las condiciones meteorológicas y la mejor y más codiciada de todas: buena suerte con la gente. Tener la mejor de todas las suertes obliga a renunciar a otras no tan importantes pero que de vez en cuando echas de menos. Como por ejemplo: la de visionar animales curiosos, grandes y/o salvajes.

A tus espaldas cargas con un enooooooorme surtido de “no experiencias” que sustentan esta teoría. Te acompañan tres intentos fallidos de visionado de ballenas, uno de búsqueda de mantas, otro de placton luminescente… En fin, qué se le va a hacer. Has tratado de consolarte con eso de que “la naturaleza es imprevisible” ya que es ahí donde reside la gracia de todo esto pero… con porcentaje de imprevisibilidad incluido y todo, hay que reconcoer que eres el gafe de los safaris.

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Como no quieres rendirte a la evidencia, el despertador suena a las 04:20h y te diriges en jeep al Parque Nacional de Yala con la esperanza de acabar con el mal agüero. El parque es conocido por la cantidad de aves diferentes que habitan en él, por las  44 especies de mamíferos entre los que se encuentran manadas de entre 300 y 350 elefantes y por ser uno de los lugares con mayor densidad de leopardos del mundo. Si no acabas con la mala racha aquí, apaga y vámonos.

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El amanecer merece el madrugón. De hecho, siempre lo merece, pero eso no es una sorpresa porque forma parte de la suerte meteorológica que sí que tienes incluída “en tu pack de buena suerte de serie”. Si además te llevas un amanecer de regalo pues mejor, pero no se trata de desviar el foco. Aquí has venido a ver, observar y admirar animales en su hábitat.

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Pájaros que se mueven más rápido que tu cámara, búfalos semisumergidos en barro, una familia de ciervos esquiva, una pareja de cocodrilos tomando el sol a 356 metros y un chacal (“dicen”), detrás de un matojo. A partir de aquí llegaron los “casis”. Casi viste una manada de elefantes porque puede que el que se veía de lejos fuera el último de un gran grupo a los que tu vista no llegaba. Casi viste un leopardo… o un gamusino porque con los prismáticos a tope no eras capaz de diferenciar si se trataba de un gato o una ardilla. Casi, casi, casi… debían andar todos los animales a tu alrededor. Sentiste que casi podías verlos pero… no. Así que el increíble Parque Nacional de “casi Yala” vuelve a poner delante de tu cara que por mucho que te empeñes, tu suerte no va por esos derroteros.

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Por la tarde vas a visitar el templo budista de Kataramaga lleno de personas y como juegas en tu pack de suerte, empiezan a pasar cosas.

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Das vueltas escuchando los rezos y casualmente se inicia una ceremonia especial. Has llegado en el momento adecuado al lugar adecuado. Observas las ofrendas y sientes como aumenta cada vez más tu curiosidad sobre los ritos que rodean al budismo.

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Escuchas una música, te acercas y entras como invitado especial al ensayo de baile de un grupo de niños. Para rematar, en el templo ves más monos que en “casi Yala” y cuando vuelves a la carretera, tienes la suerte de que justo para el bus que te lleva de vuelta al pueblo.

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Definitivamente y aunque el safari te ha dejado una sensación agridulce, no cambias tu suerte de serie por ninguna otra. Eso sí, volverás a intentar avistamientos de animales varios como que te llamas… (aquí va tu nombre).


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8 Responses to Parque Nacional Yala

  1. Martaaa! says:

    Confieso que yo tengo esa misma suerte caprichosa en los Safaris… me muero por ver esos pequeños y grandes seres de la tierra! y se me resisten!

    tengo fe en Àfrica algun dia… alomejor ahí…? hahahahaha

    supongo que cuando te expones a la naturaleza real es lo que pasa…sino te ves envuelto en un circo montado para los turistas dónde los animales felices felices tampoco parecen….

    • lucy says:

      Así es Marta. Como no queremos circos seguiremos intentándolo a ver si un día de estos no sonríe la suerte. Rubén he leído África??? Yo creo que deberíamos ir pronto para comprobarlo 😉

  2. Darío says:

    Me muero por hacer un safari

    • lucy says:

      Con nosotros no lo hagas que somos gafes. Sinceramente, yo también me muero por hacer uno pero uno que acabe con la mala racha.

      • Mia says:

        Y yo me pregunto qué podría pasar si yo vendría con vosotros y me metería en el asiento de atrás del jeep y cruzaría los dedos… 😉

      • Gonzalo says:

        Yo tuve la suerte de ver leopardos 4 veces en una sola tarde. La próxima vez vayamos juntos para que la media salga bien !! si seguís ahí, contacta con Noel y Cecile de Leopard Safaris que tiene la mejor tasa de encontrar leopardos del país. te prometo que los huele!! suerte

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