el_antes_de_ruben_algo_que_recordar_01No sé cómo seré dentro de un año, pero antes de dar la vuelta al mundo, me veo así: soy poco hablador y a decir verdad, me cansan las conversación inacabables «sobre nada en realidad». Ando rápido por la calle y dejo a la gente atrás sin darme cuenta. Serio en el trabajo y «algo más ameno» fuera de él. Creo que suelo decir lo que pienso y como buenamente me sale. Siendo objetivo, a veces me fallan las formas, pero no el fondo. Eso sí, reconozco que debería de ser más diplomático. Puedo asegurar que no tengo muchos amigos de verdad. Se han dado varias circunstancias para ello: cambios de ciudad, de casa, de colegio… Aún así, creo que yo tengo mucha culpa de que eso ocurriera. Soy excesivamente independiente y «algo cerrado» porque siempre me he encontrado a gusto «conmigo mismo». Soy impaciente con todo en general y no disfruto de los momentos como debería porque ya estoy pensando en lo siguiente. No me gusta dormir. Bueno… ¿qué pasa? Hay gente a la que no le gusta comer y yo les sigo hablando. Lo considero una enorme pérdida de tiempo. Me gusta más el día que la noche y prefiero los atardeceres a los amaneceres. Hubo un tiempo que quería tener hijos, luego pensé que serían un freno y ahora… con Lucy, «sí quiero». No me gustan los domingos (me parecen días enormemente tristes), ni la comida violeta (aunque esto es una pose pero me hace gracia decirlo), ni la lluvia… a no ser que haga mucho calor o me pille detrás de una ventana (entonces me encanta). No me gusta la comida basura (ni eventual, ni accidentalmente) pero tampoco me va eso de analizar constantemente lo que como por si es sano o no. Creo que es mucho peor para la salud buscar incansablemente en la carta de un restaurante el único plato «que puedes comer». ¿Picante? No gracias. Tampoco me pone… meditar, dejar la mente en blanco, autoanalizarme hasta el infinito o «buscar señales para lograr que las estrellas inunden mi interior y que el camino a seguir me sea revelado». Soy más de impulsos o más bien… de instintos. Me gusta escribir… pero no leer. Lo sé, lo sé… mal también. Laboralmente… hago un poco de todo («aprendiz de mucho…»). Puedo decir sin miedo a equivocarme que siempre me ha gustado y me gusta trabajar en publicidad. Es algo a lo que le he dedicado mucho tiempo. Exactamente 16 años. Siento que me tenía que haber ido un poco mejor «en esto» porque se me da bien (eso creo)… pero no he estado nunca en el sitio ni en el momento adecuado (puede que esto sea una excusa y en realidad, no se me da tan bien como pienso). Eso sí, gracias a la publicidad he conocido a mucha gente interesante, amigos y sobre todo, a Lucía (haciendo un anuncio para la Iglesia en mi etapa de realizador). Hasta hace bien poco he sido muy consumista. Ojo… ¡uno de los buenos! Me gustaba «tener cosas». Ahora ya no tanto. Me encanta Berlín. He ido seis veces y me gustaría vivir allí algún día. Aunque hace 15 años que quiero dar la vuelta al mundo, hasta hace dos podríamos decir que era más turista que viajero y gastaba más de lo que debía haciéndolo. Pero bueno… ya he salido del «capullo». Pienso que eso de «como en España en ningún sitio» es una gilipollez. Sobre todo, porque nadie tiene información suficiente para decir algo así y porque cada uno está hecho a lo que conoce. No soporto a la gente que se cuela en los sitios bajo ninguna circunstancia. Me cansan las muchedumbres y no me gustan las fotos de turistas (esas de «ponte ahí y haz algo gracioso» delante un monumento y con 300 turistas más alrededor). Soy algo escrupuloso con una pincelada de hipocondríaco. Pero no mucho. Creo que soy más desconfiado de lo que debería, bastante perezoso para ponerme en marcha y más egoísta de lo que parezco. Por otra parte, soy alguien a quien le puedes contar un secreto y no se lo dirá a nadie (porque seguro que se me ha olvidado)… honrado, noble, puntual y con talento para algo que está por venir (la seguridad percibida es la seguridad atribuida) relacionado con «pensar tonterías». Dicho todo esto, me considero afortunado. Como dice mi madre, tengo un ángel que me protege así que… estoy tranquilo para lo que venga. La naturaleza decidió que fuera calvo y por eso, me he inventado una teoría para justificarlo: «Si el ser humano ha ido perdiendo pelo con el paso de los siglos según iba evolucionando… yo estoy más evolucionado que el resto».

Espero volver dentro de un año siendo más comunicativo, más empático, más paciente… mejor persona. Sin los siete u ocho kilos que he cogido en el último año (espero que la foto no traumatice a nadie). Eso sí, dudo que me salga pelo (al menos en la cabeza). Adiós Rubén. Hola Rubén.

5 Comentarios

  1. Hola Ruben,

    No nos conocemos personalmente. Resulta que unos amigos se han casado y han hecho un viaje a Vietnam, Camboya y Tailandia durante un mes. Despues decidieron crear un blog y compartir todas sus experiencias al igual que vosotros. He deborado literalemente su blog ya que en un par de semanas pienso hacer la misma ruta durante un mes con mi chica. Leyendo en los comentarios de su blog, vi que uno de sus colegas nombraba vuestro blog… me dio por ojearlo y me he vuelto loco leyendolo!!. Lo mas curioso de todo y la razon por la que he decidido escribiros es porque me he sentido muy identificado con vosotros (en todos los sentidos) aunque yo no soy calvo, mas bien canoso. Tengo 30 años, licenciado en publicidad, nada mas acabar la carrera y recibir una oferta de practicas en «Draft» decidi romper con todo e irme a Brighton (UK) para vivir nuevas experiencias y escapar del conformismo. Me agobiaba mucho la idea de empezar a currar y perderme la verdad que esta ahi fuera (como diria Mulder en expediente X). Tras 3 años viviendo alli y un sin fin de experiencias, puedo corroborar que cambie en muchos sentidos y casi todos ellos con tendencia a la mejoria (no solo aprendi ingles). Finalmente como soy un culo inquieto me mude directamente a Berlin, donde vivo ya desde hace 1 año y medio y ademas conoci a quien es hoy mi chica «Christina» (version alemana de tu chica Lucia, al menos en muchos aspectos de la personalidad). Resumiendo, felicitaros a los 2 por tomar una decision la cual considero muy sabia. Me ha servido mucho para inspirarme antes de mi viaje y activar el modo esponja durante este mes que estare fuera. No se si la falta de pelo te hara mas evolucionado pero estoy seguro que la acumulacion de millas y experiencias bajo tus pies…SI. Algun dia yo tambien dare la vuelta al mundo y espero que sea con Christina. He visto que te gustaria vivir en Berlin. Te lo recomiendo al 100%, esta ciudad es unica, eso si… en invierno se transforma y se hace bastante coñazo por la falta de luz. Si decidis hacer parada por aqui avisad y nos tomamos unas birren! Un saludo… y a comeros el mundo!!

    • Querido Bruno… permíteme que te tutee después de tu comentario que me ha puesto los pelos de punta (no los de la cabeza, claro). En primer lugar… gracias. Gracias por leernos, por escribirnos y por… verme semi-desnudo. No todo el mundo está preparado para ello aunque… ahora… con esto del viaje, «estoy de mejor ver». Sí, Berlín me encanta. He estado 7 veces y sigue siendo mi ciudad favorita para vivir. ¿Qué puedo decir? Lo tienes muy claro. Sólo te falta… «tomar la decisión». Te cuento un secreto… dentro de poco subiremos nuestro corto «El síndrome del eterno viajero». Me hace especial ilusión que lo veas. Espero que… te haga sentir un poco más y que esas canas que tienes, vuelvan a su ser. Te tomo la palabra (has hecho mal)… cuando vayamos a Berlín (que volveremos) no nos sacas de tu casa ni a tiros.Por favor, sigue viajando con nosotros. Es un honor saber que, de alguna manera, hacemos feliz a la gente.

      Un abrazo de los que quitan el hipo.

    • Muchas gracias! Nos vendrá bien paea no perder algún bus que otro ypara que siempre encontremos agua csliente y papel en los hostels 😉

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