Esta es la increíble historia de cuando alguien aparece de repente en tu vida para quedarse en ella mucho tiempo… aunque sea a distancia.

mia_couching_algo_que_recordar_01Un día, te da por dejarlo todo e irte de viaje durante un año. Por abrir un blog y escribir las sensaciones que te produce todo lo que ves y resulta… que sí, que hay gente que te lee. Contabas con que lo hicieran tus padres, tus hermanos, algún amigo, alguien del ex-trabajo y algún que otro despistado más pero… ¿una finlandesa?

Casi desde el principio del viaje, Mia ha estado viajando con nosotros día a día. Subida a la rama de aquel árbol de Taman Negara, mirando de frente a los orangutanes de Tanjung Puting, durmiendo dentro del coche que nos llevó por Nueva Zelanda, asombrándose con el Salar de Uyuni, triste cuando tuvimos que volvernos antes de tiempo (“los tres”)… Comentando cada post. Acompañándonos en la distancia.

Y resulta que, después de todo, cuando nuestra vida se convierte en normal de nuevo… Mia sigue ahí. Ya nos se trata solo de ver nuevos lugares y conocer gente con otras costumbres. Se trata de nosotros y ella. Así que un día… la invitamos a venir a Madrid como quien le dice a un compañero de trabajo de otra ciudad y que solo conoce por mail o teléfono… ya sabes… eso de… “A ver si coincidimos un día y nos conocemos”. Y va Mia y dice que sí. Que viene.

No se trata de un couchsurfing al uso. Normalmente, en esto del couchsurfing se parte de un estado de cierta “igualdad”. Sabes poco o muy poco de la persona que acoges o te acoge y en dos o tres días os ponéis al día y se establece una relación muy fuerte que dura lo que las ganas y las redes te permitan luego. En esta ocasión y durante una semana (siete días con sus siete noches), va a venir a tu casa alguien que de alguna manera… te conoce bastante. Que sabe cómo hablas. Qué piensas. Qué has hecho durante el último año. Qué es lo que te gusta y qué no. Tú, de Mia, solo conoces los comentarios que te ha ido salpicando por el blog con un dominio del español que ya quisieras tú tener en otros idiomas. Comentarios cortos y medianos. Con gracia de esa con la que no pretendes parecer gracioso. Analítica. Muy sensata. Y siempre, siempre… con cariño e implicación.

Dos meses después de la invitación y la compra oficial de billetes… llega Mia. Tú, que en realidad no eres nada especial y que solo te has puesto una mochila en la espalda, no quieres que Mia se lleve un chasco contigo y bueno… te dispones a hacerlo lo mejor que puedas o… lo que buenamente te salga. A primera vista, Mia es una chica correctamente tímida. Ordenadamente callada. Premeditadamente observadora. Esto promete.

Los primeros minutos con Mia son, como cabía esperar… austeros en sensaciones. Los silencios se suceden. Se atropellan. Se acumulan. Tú eres consciente de que ella sabe muchas cosas sobre ti y sientes que no tienes nada interesante que contarle ya. Para aliviar la situación, te suelta que ya ha estado en Madrid otras dos veces y según te dice… no tiene mucho interés en “ver Madrid”. Es decir… ha venido única y exclusivamente a conocerte… “Me ponga una de presión extra y responsabilidad con la que no contaba”. Y esto, no ha hecho nada más que empezar.

Nada más llegar, os vais a la sierra a hacer una ruta nocturna con raquetas por la nieve a #laluzdelalunallena y esquí de fondo al día siguiente con noche en refugio en medio (actividad organizada por Denys y Kate, otra pareja de viajeros que como tú, pertenece a Madrid Travel Bloggers). En definitiva, se juntan a convivir durante dos días entre sudor e incomodidad, casi veinte personas que se conocen virtualmente. A eso se le llama terapia de choque. Si Mia puede con esto, puede con todo. Y puede. A pesar de ser finlandesa, te comenta que no se ha prodigado mucho en estas saludables actividades… en ninguna de ellas. Ni las deportivas, ni las grupales. Después de las raquetas, os observa a todos mientras bebéis sin parar y coméis chorizo a eso de las dos de la mañana. Os mira con incredulidad cuando nada más despertaros en una habitación para veinte, estáis semi-gritando y comentando momentos del día anterior. Sin ducha de por medio, se cae con el mismo estilo que todos los demás haciendo esquí de fondo. Nunca una protesta. Nunca una mala cara. Al parecer le ha gustado la experiencia y a partir de ahora… la tienes solo para ti.

Pasan los días entre cañas y vino que Mia no prueba. Se suceden los paseos sin rumbo por Madrid, las visitas gratuitas al Thyssen y al Reina Sofia, un partido de Champions del Madrid en el Bernabéu, un par de obras de microteatro, una mañana en Toledo, una tarde en el Matadero, una noche en el Maceiras… los silencios y las conversaciones justas, íntimas y profundas. Cuando estáis en casa y tú estás a lo tuyo… Mia está a lo suyo. Escribe postales viajeras para mandar a sus amigos fineses (no sabemos si para dar envidia o para pedir ayuda porque claro, lo escribe todo en finlandés). Se levanta pronto, se ducha y hace la cama antes de que abras un primer ojo. Como haces la comida, ella friega los platos y los ordena como si de un “tetris se tratara”… y sueña. Despierta y dormida. Sueña con otra vida.

Entre silencios, miradas, cafés con leche sin azúcar y kilométricos paseos circulares… sale toda la verdad. Mia quiere un cambio. Quiere ver otras cosas. Otros lugares. Probar otras comidas. Hablar con otras gentes. Pero tiene miedo. Un miedo con el que convive y que no se atreve a dejar. Qué difícil es romper con alguien con quien llevas tanto tiempo, ¿verdad? Mia tiene miedo. El mismo miedo que nos ató a nosotros a un trabajo durante años. El mismo miedo que en su momento, te hizo comprar una casa que hace mucho que no quieres en tu vida. El mismo que te acompañó a comprar un coche que luego cambiaste por otro porque ya tenía dos años, una enorme tele que te hipnotizaba sobre el sofá, un imprescindible juego de cubiertos, una cafetera de diseño sin la que no podías vivir, un precioso revistero, una moto que te alejó del metro, unas gafas caras de esas que se pierden constantemente… un… un… un…

Y una semana después… se va Mia. Se va dejándonos unas riquísimas galletas de canela con jengibre, una receta de cupcakes, unos calcetines de andar por casa tejidos por “una auténtica abuela finlandesa” y… una amiga para toda la vida. Se va con una sonrisa que no trajo y con unas lágrimas de contrabando. De esas que te hacen pensar. Mia… los sueños están para cumplirlos. Sobre todo, los que se tienen con los ojos abiertos. Si nosotros pudimos… (ya sabes lo que sigue).

 

40 Comentarios

  1. Mia, si tú eres llorona… júntate conmigo. Aquí estoy, con los pañuelos en la mano.
    Un placer conoceros a los tres en esas 24 horas intensas junto a Madrid Travel Bloggers. Espero que coincidamos en alguna otra ocasión.
    Y sí, los sueños están para cumplirlos…

    • Igualmente Loli! Entonces puedes imaginarte como sigo estando yo después de leer la entrada (es un don de Rubén), cada comentario y mensaje de ánimo. Ganas de volver/viajar me sobran. Tanto que ya noto que a menudo pierdo la concentración en mí día a día porque mi cabeza está en otra parte… 🙂

    • La próxima que se vengan también vuestras hadas mágicas. Esas que saben lo que es un eclipse de luna, para que nos lo expliquen a todos.

  2. Gracias Mía x tus palabras.
    Seguro q llega tu momento también, todos somos libres…sólo hay yque esperar que llegue ese momento que te brinda la vida para acompañarnos en nuestros sueños.

    Cúal es esa oración?

    Ayer di con un video muy bueno de Louise Hay y entendí que todo llega. No hay que tener prisa, sólo quererlo y afirmarlo y todo llega.

    Ahora estoy segura de que lo haré, mi viaje por todo el mundo. Y en parte, GRACIAS A TODOS NOSOTROS. Estamos unidos por algo más que una ilusión y la conciencia.

    Un abrazo enorme de luz.
    No os dejaré de leer…
    Gracias!

    • No sabes cuantas veces he pensado en pedir a R&L que añaden ‘un buzón’ para que podría editar mis comentarios 🙂 Mi castellano es una mezcla de tres idiomas y me meto la pata más que a mí me gustaría 🙂 La oración a la que refiero es la última frase (en inglés es la misma palabra para ambas – sentence): Si nosotros pudimos… Puedes encontrar la respuesta aquí: https://algoquerecordar.com/posts-destacados-tontunas-viajeras/ pero me parece a mí que lo sabes porque ya estas segura ;).

      ¿Siques Algo que recordar en Facebook? Allí nos ‘vemos’ también.

  3. Mia, nos vamos juntas¿?

    Me ha encantado la historia, pero sobre todo por todas esas coincidencias…
    MIEDOS TONTOS, RELEER PARA BUSCAR ESE EMPUJON QUE FALTA, PALABRAS DE AMIGOS QUE TAMPOCO SON SUFICIENTES PARA DAR EL PASO…

    Sera que despues de todo no tengo tantas ganas de hacer mi viaje por latinamerica, por recorrer el mundo…
    Me gustaria conoceros paisanos madrileÑos, para compartir mis inquietudes, y con vuestros animos, comprar alli mismo el billete con vosotros…

    {Siento los acentos, teclado ingles}

    • Rebeca:
      Gracias por la invitación 🙂 Espero algún día llegar a este punto pero, en este momento, no soy ‘libre’ para cumplir mi sueño.

      Tampoco soy quien para hablar sobre el tema (Lucy & Rubén sí) pero… Si leo entre las líneas (que no es una ciencia exacta 🙂 ) : las ganas te sobran, miedo tienes (pero solo indica que esto es algo importante para ti), más o menos tienes la ruta que quieres hacer, fondos para hacer lo (me imagino), y gente que te anima & quiere lo mejor para ti. ¿Sabes cómo sigue la última oración de la entrada? Pues ya está. Cómprate tu bebida favorita y tomate la decisión! Besos!

  4. Pero que lindo leerlos a todos !! Lucy & Ruben infinitamente gracias por escribir , por crear este espacio lleno de magia …. y Mia ya tengo ganas de leerte y por que no ? de conocerte ! Argentina siempre los espera.

    • Nunca he pensado en convertir mis pensamientos entre los monosílabos en un blog (o algo a así) pero si la blogosfera de viajes hispana me adopte… ¿quién sabe? 😉 Lo que sí sé, es que volver a la Argentina sería re lindo 🙂

    • Gracias Sofia y… no te quepa duda que a Argentina volveremos antes o después. Demasiados amigos allá tenemos ya (leer rápido esa última frase porque suena «re-bien»)

  5. Otra persona más que se ve inspirada a viajar gracias a ustedes =) Ya quiero leer el primer post de Mia viajando, y también quiero ver el documental «around them» chicos. Andrea siempre me dice que quisiera volver a verlos.

    • Al hablar uso los monosílabos mejor que nadie pero de escribir un blog sé absolutamente nada. También es el caso del idioma y como el castellano no es el mío… Pero gracias por tener confianza en mis habilidades. 🙂

  6. Me encanta que le gente «que se pasa por aquí» tenga tan buen fondo. Me encanta que, pudiendo hacer cualquier otra cosa, nos dediquéis un rato (vuestro rato) y nos leais. Pero sobre todo… me encanta esto que estamos viendo hoy aquí y en donde no nos atrevemos a contestar como solemos hacer porque lo estáis haciendo por nosotros. Mia… te vas a tener que ir. No le puedes fallar a esta gente que, «sin conocerte»… quieren lo mejor para ti. Por cierto… manda galletas de esas en forma de estrellas ninja.

  7. Como siempre me quedo muda. Disfrutando en un sentir tan unico estos relatos de vida que te dejan sensaciones sin nombre. Mia querida, el relato de tu viaje llega en el momento en que estoy esperando un colectivo a las sierras del interior del pais. No tolero mas la rutina y tu encuentro con Lucia y Ruben fue, salvando las distancias un espejo. Gracias a los tres por este momento. Gracias y los mejores deseos 🙂

    • Escribe bien ¿no? (Soy una llorona entonces ya puedes imaginarme después de leerlo.) Gracias a ti por tus palabras. Sé exactamente cómo te sientes. Que tengas un buen viaje! 🙂

  8. Mía:
    “Da el primer paso con fe. No tienes por qué ver toda la escalera. Basta con que subas el primer peldaño“
    Martin Luther King

    Hace tiempo escribí:
    «Si estás pensando en irte, VETE. No necesitas siquiera el destino. Ni siquiera hablo de cambiar de país. Pero escúchate, y hazte caso. Sea lo que sea, hazlo. Y hazlo sin el miedo de qué podra o no pasar después porque es la peor excusa del mundo. Nadie lo sabe. Pero lo que sí es cierto, es que si das ese paso, estarás acercándote a algo que, aunque aún no lo sepas, te hará más feliz.»

    Y muchos meses después puedo decirte que te garantizo que, aunque no todo será color de rosa, habrá una magia en tu vida que no sabías ni que existía.

    Mucho ánimo!

    • Tus palabras tienen mucha razón. Gracias. Lo que me más flipa en todo esto es verme reflejada en otras personas. Solo confirma lo que ya sé, que no importa de dónde somos, tenemos más en común que nos separa. Volveré a esa página para leer todo, todito, cada vez que necesito una dosis de ánimo. 🙂

  9. Gran historia y gran persona. Mía tu SÍ que puedes, las excusas déjalas en casa, el «pero» sólo es el maculino de la pera… nada más! 😉
    PD: Me he quedado con las ganas de ver los calcetines tejidos por una abuela finlandesa.

    • 🙂 Nooo, gran texto de Rubén y grandes son ellos! A ver si toman una foto estrenando los calcetines porque la abuela quiere prueba también.

  10. Me encanta esta historia, me encantan las coincidencias y los lazos que se crean al viajar. Hay algo mágico en todo ello. ¡Mía, ánimo!

    • 🙂 Gracias! Yo también creo que este mundo es cada vez un pañuelo más pequeño y que todos estamos ”conectados” de alguna extraña manera. La gente que se encuentra en el camino es lo mejor que hay.

      • Gracias Mía x tus palabras.
        Seguro q llega tu momento también, todos somos libres…sólo hay yque esperar que llegue ese momento que te brinda la vida para acompañarnos en nuestros hsueños

  11. Mia!!! Que genia! Doy fe de todo lo que dicen. Chicos: En Sevilla tambien hay microteatro!!
    Un beso grande para Mia y para ustedes y ojala que se anime a cambiar su vida pronto!

  12. Jajaja, muy buen relato. Nos ha gustado mucho. Quizá algún que otro momento shok tubo que tener Mia con nosotros:) Cuando saltamos una valla en El Paular:) ver 6 personas adultas saltarla solo podría pasar aquí:))))

    • ¿Sabéis que? Me proponían dos posibles planes para el fin de semana y lo dejaban a mí para elegir. 🙂 Estaba cansada pero contentísima. De verdad. Besos pa los dos!!!

  13. Que linda historia. Lo mejor para Mia. Todos merecemos unos sueños de esos que no se consiguen en la calle Preciados ni a través de lo que te imponen y » se supone» que tiene que ser tu vida.

    • Gracias Dani. 🙂 Totalmente de acuerdo contigo. Pero la historia es linda solo porque Rubén tiene la capacidad de tomar una cosa como miedo, que es una cosa fea, y convertirla en un texto que te hace pensar y sentir. Esto para mí es alucinante. Y cómo son y qué piensan los dos, es porque sigo siendo pegada a la pantalla.

      • Síii, es lo que tienen estos dos mendas… pero seguro, seguro, seguro que tú también sabes convertir una cosa fea en algo luminoso. Mia for president… of her life!!!

  14. Las excusas como el tiempo, el dinero o la compañía no son válidas. Si tu prioridad es viajar, tan sólo tienes que dar el primer paso. El resto, llega sólo.
    Mucho ánimo Mia.
    La blogosfera de viajes hispana es muy grande. Aquí puedes encontrar apoyo, consejos y ayuda. ¡Tan solo tienes que pedirla!

    • Por cierto, vi la entrevista que hiciste a Lucy y Rubén y me encantó tanto que me quedó corto 😉

      • Pues porque decidí cortar si no… Podíamos haber estado 3 y 4 horas… jajaj. Pobres lectores!
        Espero que la próxima entrevista sea a Mia la viajera!!!

    • Antonio no hagas spam en blog ajeno 😉 Acabo de escucharte desde el otro lado de la entrevista y no me digas que te vestiste con lo primero que pillaste que vas hecho un dandi.

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