Probablemente, esta sea una de las grandes preguntas a la hora de pasarse al mundo del viaje en campervan o furgoneta. No podemos darte una respuesta definitiva para ello ya que depende de muchos factores y tus circunstancias, pero sí podemos ahorrarte un poco de tiempo buscando.

¿Cuántas veces has visto a algún coche parado en el arcén a punto de subir en una grúa? Y tú, pasas al lado contemplando las caras compungidas de los ocupantes con esos chalecos reflejantes que tanto favorecen y piensas: “menos mal que no me ha pasado a mí”. ¿Pero y si pasa? Es en esos momentos cuando, o te alegras de tener un buen seguro, o te arrepientes de no haberlo tenido.

Por eso, llega el momento de ponerse a buscar con qué seguro «te quieres casar».

Según recordábamos vagamente, eso de buscar un seguro era mucho más sencillo. Se llamaba o se entraba a alguna página web de una gran aseguradora y sabías al instante qué cubría la póliza y cuánto te iba a costar al año. Con el mundo camper, no nos ha parecido tan fácil.

elegir seguro camper

Vaya por delante que desde hace más de seis años, ninguno de los dos tenía coche propio (hemos estado un poco ocupadillos viajando por ahí). Esto que puede parecer irrelevante, no es muy bien entendido por la mayoría de compañías de seguros ya que lo primero que te preguntan, es cuál es el número de póliza anterior. Hasta tal punto llegaba la paranoia, que incluso nos han llegado a decir que diéramos la póliza de un familiar para beneficiarnos de la bonificación poniendo el seguro a su nombre (o vaya usted a saber cuál era el motivo oculto real porque a ver… las empresas no regalan nada porque sí). Es más, por momentos llegó a parecer que sin un número de póliza a nuestro nombre, no podríamos contratar un seguro. Es como si no pudieras comprar una secadora si no tienes otra ya. Resulta que desde la ignorancia completa, preferimos tener todo a nuestro nombre. Llámanos raros pero de alguna forma, nos parece que si se está a varios miles de kilómetros de casa, puede que sea lo mejor.

No es ningún secreto: nosotros somos muy de «ir seguros». En viaje sobre todo. Por ejemplo, no llevar seguro médico, para nosotros no es una opción (sobre todo si tenemos en cuenta que en muchos países, cualquier pequeño accidente te puede costar más que el viaje entero). Aunque no tener seguro en un vehículo “no es posible”, buscábamos algo bastante completo. Y ya de partida, eso suena como caro.

seguro para campervan

En nuestro caso y al decidirnos por un vehículo nuevo que va a hacer muchos kilómetros casi a diario, teníamos clara una cosa: necesitábamos un seguro a todo riesgo (al menos con una franquicia no muy alta). Queríamos asistencia en carretera y que nos cubriese casi bajo cualquier situación. Sencillamente, no queríamos sorpresas en forma de letra pequeña estando lejos de casa. Y esto nos lleva al segundo punto, tratándose de un viaje largo por Europa, queríamos que nos cubriese en todos los países a los que pensamos ir durante el viaje. Nuestra póliza nos cubre en:

Todo el territorio del Espacio Económico Europeo y de los Estados adheridos al Convenio Multilateral de Garantía: Alemania, Andorra, Austria, Bélgica, República Checa, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, República Eslovaca, Estonia, España, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Polonia, Portugal, Suecia y Suiza

Los Estados adheridos al Convenio Tipo Inter Bureaux (Convenio Carta Verde): Albania, Bielorrusia, Bosnia, Bulgaria, República de Macedonia, Irak (en suspenso), Irán, Israel, Marruecos, Moldavia, Rumanía, Rusia, Serbia y Montenegro, Túnez, Turquía y Ucrania.

que seguro elegir furgo

En primer lugar, las compañías de toda la vida parecen no saber que existe un tipo de vehículo con forma de furgón en el que se puede vivir dentro. En todas las webs que consultamos, sus tablas de vehículos no incluían nuestro modelo ni de lejos. Llamando por teléfono, nos hemos encontrado con precios de referencia que sobrepasaban los 1500€.

Buscando por aquí y por allá, aparecieron varias corredurías que están muy al día en este tipo de seguros. Además de conseguir mucho mejor precio (no sabemos muy bien cómo), no se llevan las manos a la cabeza cuando les cuentas lo que buscas y saben de qué estás hablando exactamente. Es decir, saben lo que es una campervan a la primera. Te mandan un presupuesto cerrado con las coberturas y opciones en uno o dos días y no usan frases del tipo “ese modelo no me sale en las tablas, tendría usted que mandarnos toda la documentación para hacer un estimado”. Lo dicho… 1500€ o puede que más.

Por no aturrullar con exceso de información, encontramos las siguientes opciones: MV, Campercover, Zalba Caldu y Carvan. MV no llegó a enviarnos nunca una propuesta, Campercover nos respondió con mucho retraso y al final teníamos las opciones de Zalba Caldu y Carvan. La realidad es que ambas opciones eran muy parejas en cuanto a precio, pero nos convencieron más las garantías de viaje y coberturas finales que nos ofrecía Carvan (con Generali). Además, nos llamaron y escribieron varias veces durante el proceso de decisión para saber si teníamos alguna duda con la propuesta (nos pareció un detalle la atención). Dicho esto y para que te hagas una idea, el seguro a todo riesgo con franquicia de 300€ que al final contratamos, sobrepasa por poco los 500€ anuales.

elegir seguro furgo

Somos firmes defensores de que los seguros están para no usarlos pero mira, resulta que el primer día de ruta (para el viaje de un año que pensamos hacer), ya tuvimos que utilizarlo. Yendo por la A4 y recién salidos de Madrid con dirección a Sevilla, nos encontramos de repente inmersos en una situación inesperada. Por la derecha “se acercaba a toda velocidad” un enorme ladrillo caído de vaya usted a saber dónde. Por la izquierda, un enorme camión de infinitas ruedas y kilos nos adelantaba justo en ese momento. Resultado: “¡a por la piedra!”. Pasado el susto inicial, “llegó la calma”. Eso sí, resulta que Arminda tiene un sensor que al notar un impacto, corta el paso de gasolina al carburador. No teníamos ni idea de todo esto y… poco… a poco… se fue… pa… ran… do. Al final tuvimos que llamar a la grúa. Era sábado y el hombre que nos remolcó nos dijo que hasta el lunes no se podía hacer nada. Le comentamos lo que pensábamos que era y al final pudimos seguir camino ya que conseguimos dar con el oculto botón que devolvía todo a “la normalidad”.

seguro campervan

Moraleja: aunque hay que valorar el uso real que se le va a dar a la furgo y cuántos días al año se va a viajar, basta con salir de casa un solo día para llevarse un susto inesperado. Mejor ir preparados, ¿no?

Así que… busca, compara y sobre todo, viaja con tranquilidad.

Nota: este artículo está basado única y exclusivamente en nuestra experiencia según nuestros perfiles, años de carné, tipo de viaje y modelo de camper. Aunque puede que nuestra situación y necesidades no se parezcan a las tuyas (puede que tengas una furgo antigua y no vayas a salir de España y por lo tanto, no necesites un seguro a todo riesgo con muchas coberturas), esperamos que te haya servido de ayuda al menos a la hora de ahorrarte tiempo de búsqueda.

Código ético: fruto del seguro que contratamos (y pagamos entero), surgió la posibilidad de hacer algún tipo de colaboraciones puntuales con Carvan. La primera, escribir este artículo en el que contar nuestra experiencia y en el que nuestras opiniones son totalmente libres y objetivas.

Dejar un comentario