Actualizado 2/03/2018

Buscando la postura en un bus vietnamita

Sí, esto va de posturas (mil y una para ser exactos), pero de posturas para intentar dormir. ¿Por qué se viaja por la noche en autobús con la cantidad de medios de transporte que existen? ¡Premio! Porque es más barato, se ahorra una noche de hostel y porque existen masocas a los que les gusta practicar el «busutra».

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¿Qué es el «busutra»?

El «busutra» es el arte de incrementar la creatividad y la flexibilidad de tu cuerpo hasta límites insospechados dentro de un transporte público local de largo recorrido (un mínimo de 5 horas y de ahí para arriba).

Realmente lo más difícil en ese momento es qué hacer con tu cabeza: la apoyas en la ventanilla, sobre tu propio hombro, el hombro del de al lado, el asiento de delante, te intentas hacer una almohadita con un forro polar… y te despiertas varias veces pensando: ¡Dios! ¡Si pudiera me la cortaba! Las piernas y los brazos se adaptan mejor a las diferentes prácticas del «busutra»; se acoplan obedientemente a cualquier posición y cuando tú mismo te has provocado un corte de circulación, te despiertan con el efecto corcho de las «cosquillitas».

Existen algunos factores que ayudan a incrementar la diversión en esta ancestral práctica:

  1. Asientos inclinados con un ángulo de 40º, ni uno más ni uno menos. Incómodos para ir sentado. Incómodos para ir tumbado.
  2. Exhibición de karaoke en la TV o película en la que el doblaje de todos los personajes está hecho por el mismo locutor.
  3. Carretera sin asfaltar o con agujeros tipo cráter lunar.
  4. Aire acondicionado que gotea sobre tu cabeza y/o regulador del cauce y dirección estropeados.
  5. Cortinilla que no se pueda recoger durante el día o carencia de la misma cuando amanece.

Vietnam y Camboya trajeron consigo el aprendizaje de que daba igual lo mucho que estudiáramos con premeditación y alevosía el entorno para elegir el mejor sitio en el que pasar las próximas 8 horas. Probar delante del todo, atrás, en medio, justo al lado del baño, en el piso de arriba, en el de abajo, en el suelo del pasillo… Al final da lo mismo. Cada plaza tiene lo suyo. Así que lo mejor es tratar de depurar la técnica cada vez más para darle soluciones a esos «problemillas», armarse de paciencia y practicar un poquito de «busutra».

Nota: tras el uso de varios transportes nocturnos, el «busutra» ha ampliado sus horizontes a trayectos en furgoneta o camioneta de dos días, trenes chinos, trenes indios, ferries maldivos… y un sin número de medios de locomoción en los que practicar esas mil y una posturas.

Este post forma parte del viaje que hicimos por Vietnam y Camboya durante un mes que bautizamos como «las últimas vacaciones». Si quieres leer el resto de los artículos de esta serie haz click aquí.

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4 Comentarios

  1. Yo digo que si bien algunos trayectos al viajar son largo, la experiencia de conocer nuevos lugares, culturas, gastronomía y más… te hace pensar después de vivirlo : valió la pena el viaje en bus!!!

    • Claro que sí. También es «sano» tener esos momentos de traslado en los que no pasa gran cosa para digerir un poco todo lo que vamos viviendo. Gracias por el comentario. ¡Un abrazo!

    • Por eso «no salimos en las fotos»… Para estar a vuestro lado, no enfrente. Así viajamos todos!

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