el_despues_deruben_algo_que_recordar_01Me siento delante del ordenador y pienso en qué es lo que se supone que tiene que ser este post vivido lo vivido durant este último año. En qué es lo que se espera/esperas/me esperaba yo encontrar aquí (en esta parte de nuestro pequeño experimento) y se me ocurre (para empezar y eliminar dudas) hacer un: preguntas recurrentes vs. respuestas automáticas… ¡Fight!

– ¿Cuál es el país que más me ha gustado? Myanmar
– ¿Dónde viviría? En Indonesia
– ¿Qué país ha sido “la sorpresa”? China
– ¿Por? No teníamos mucho interés en ir y no esperábamos nada de China. El billete para empezar el viaje era más barato allí.
– ¿Quiénes me han robado el corazón? Los paraguayos
–  ¿Dónde he comido mejor? En Lima
– ¿Qué ha sido lo mejor del viaje? La gente que nos hemos encontrado por el camino y que se han convertido en parte de nuestras vidas.
– ¿Lo peor? Nada.
– Bueno pero… ¿la peor experiencia? En el momento, la de perdernos y dormir en la jungla de Taman Negara. Ahora “es algo que recordar” y aprendimos mucho de aquello.
– ¿Nos ha costado mucho el viaje? _________€ en 12 meses entre los dos (próximamente lo diremos).
– ¿Somos ricos? No, sencillamente hemos puesto todo lo que teníamos y más para hacer esto y hemos intentado ganar algo de dinerillo por el camino.

Y ahora… una que nunca me han hecho…

¿En qué me ha cambiado el viaje? Mmmmhhhhh… Si intento dar una respuesta a cómo me ha afectado a mi la frase “a un viaje largo se va una persona y vuelve otra”… Puedo decir que sí, que vale, que me noto menos impaciente (aunque lo sigo siendo), que ando menos rápido (y me paro a esperar a los demás), que soy menos egoísta (por todas las curas de humildad recibidas)… Me noto más tolerante, más hablador, más escuchador. Eso sí, no soy vegetariano, no me voy a hacer cooperante de una ONG, no quiero pasar el resto de mi vida en una granja y no me veo haciendo pulseras al lado de mi fiel perro “rayodeluna”. Es decir, el viaje no me ha cambiado, pero me ha pulido. Veo las cosas de otra manera. Lógico, después de lo que ves y vives tras una experiencia así pero… no soy “otro”.

Veo y leo por encima cómo decía que era el “Rubén de antes”… y además de un poco pasado de peso, le noto nervioso… inquieto… contrariado. Se nota que no estaba muy contento con alguna cosa que otra. Algo le aturdía. Me paso por cómo decía que era el “Rubén del durante” y a primera vista le encuentro mejor. Sobre todo físicamente. De cabeza, algo más zen, viviendo un sueño “prestado”, ilusionado… pero un poco enfadado con su país. Supongo que sería porque estaba pasando una de esas etapas de negación/ira o vete tú a saber qué. Muchos cambios en muy poco tiempo.

Y ahora… ahora me toca escribir de cómo me veo… después. A primera vista y viendo la evolución de las fotos… Fíjate, fíjate bien… parece que me ha crecido el rabo… ¿no? Al menos, el cuadrado negro es más grande. Bueno, vale… seguramente eso no haya ocurrido. Pero no he podido evitarlo. Lo que sí está claro, es que en los últimos seis meses de viaje he recuperado parte de “la presencia” perdida en Asia. La verdad es que, aunque me hizo ilusión eso de perder 11 kilos en tres meses, me dejó con una pinta que pedía a gritos que me invitaran a un bocadillo por la calle.

El después… ¡Qué dura palabra!

El después del viaje suena como si ya no hubiera nada más en la vida. Como si “todo” hubiera pasado. Suena a resignación. A meros recuerdos. A nostalgia… Pero siento que eso no es así. Siento que nos hemos metido en un camino sin vuelta… con muchas otras vueltas (espero). Hemos elegido la pastilla roja de Matrix y ahora, hay que “acarrear” con las consecuencias… y por lo tanto, con la mochila. Esto no se acaba. Ese es el cambio.

Creo que la diferencia más grande no es la de volver siendo “otra persona”, sino no la de no querer (o mejor dicho «no poder tener ya») “la vida de antes”. Una vida en la que «no pasa nada» y que un año después sigue donde la dejaste. Me he acostumbrado a vivir experiencias nuevas a diario y creo que se nos va a hacer difícil asumir de nuevo un bucle que se repite constantemente… un día tras otro. Vivir para trabajar… para poder comprar… para poder pagar… para cumplir con el guión esperado. “Después” de haber comprobado en persona eso que habíamos oído tantas veces… Sí hombre, sí… eso de que el mundo está lleno de gente increíble, que se necesita muy poco para vivir más que bien, que no somos tan diferentes unos de otros y que, básicamente… todos buscamos lo mismo. Te enganchas. Te enganchas a vivir miles de vidas en lugar de una sola.

Ay… “después, después”… Parecías tan lejano y sin embargo, ya estás aquí. No por esperado, me has pillado preparado. Tanto hablar de ti por el camino… tanto invocarte que claro, te has presentado a destiempo. Por sorpresa. Sin invitación. De la peor manera posible. Pues te voy a hablar muy claro… no eres el después de nada. Te bajo los humos y te nombro… “principio de todo lo demás”.

Fdo. Rubén… hoy.

 

Nota: Y ahora, si no lo has hecho ya, te recomiendo que pases por «el después» de Lucía que, además de ser mucho más agradable a la vista que yo… da mucha más paz y resulta mil veces menos inquietante a todos los niveles. Te lo digo yo que llevo sin separarme de ella dos años y medio «24 /7 todo el mes».

7 Comentarios

  1. Que tal ruben!, ya sé, ha pasado bastante tiempo desde que escribiste este post, pero por algun motivo llegue a el y en un buen momento. Me resuena en la cabeza tu frase » Una vida en la que “no pasa nada” y que un año después sigue donde la dejaste. » Porque me hizo mirar atras y darme cuenta de que mis ultimos años han sido todos diferentes, uno mejor que el otro…solo porque en un punto asi lo decidí. Y no solo a costa de viajes…sino porque creí que esa sensación de libertad y sorpresa que te da el viajar la podía traer tambien a mi «quietud». En fin, es el experimento que hago cuando no puedo viajar.

    Un agrado leer-te Ruben. Abrazos desde Chile

    • Muchas gracias Francisca. Te diré que, varios meses «después» de nuestra vuelta, efectivamente la vida seguía en el mismo sitio. Es cierto que no volvimos porque queríamos. No decidimos nosotros que ya se había acabado la aventura y de alguna manera, eso se ha quedado ahí. Hemos estado con nuestras familias y amigos, hemos hecho algún viaje corto, hemos dado charlas… pero el recuerdo de «aquellas sensaciones» siguen ahí. Entre tú y yo ahora que poca gente pasa por este olvidado post: en breve nos vamos de nuevo. Tenemos el síndrome y la decisión de querer seguir sintiendo esa libertad infinita a diario. Esperamos que te vengas con nosotros. Un beso desde Madrid…

  2. Sí algunos nos metimos mucho en el guión de la vida y va a ser muy difícil no estar en este bucle, aunque garcías a personas valientes como vosotros, al menos podemos soñar con ser vosotros, con la verdad de que las personas vivan donde vivan, coman donde coman y crean o no en los diferentes dioses, les une la idea de proteger y querer a los suyos.
    Que sólo un porcentaje pequeño es el que corrompe y solo desea el mal ajeno, pero cuanto mal hacen esos pocos.
    Perdón serán las horas o los domingos, creo que me he ido………….
    Deseando ver, oler, oír y hablar de vuestro antes, durante y después.

    Un abrazo

  3. Ay Rubén… «Eso sí, no soy vegetariano, no me voy a hacer cooperante de una ONG, no quiero pasar el resto de mi vida en una granja y no me veo haciendo pulseras al lado de mi fiel perro “rayodeluna”» me hiciste `cagar de la risa` 😉 jajaja.
    Y estoy muy de acuerdo con que esto es recién el comienzo…
    Abrazo grande!!

    • Es que mira Vito… uno conoce sus limitaciones y se hasta dónde llego y hasta dónde no. Eso sí… con la mochila, pienso llegar donde haga falta (con Lucy, claro). Besos a Bugallo! (para ti también, venga)

  4. «Mi amorrrrr»… aunque estoy feliz por tener una parte de tu corazoncillo acá, me apena informarte que todos nos damos cuenta de que lo único que te creció fue la barba! =D
    Fue muy mega lindo leerte y sobre todo, saber que esto recién empieza. Por eso ya no estoy triste, solo van a bajar la mochila un rato y hacer nuestras mañanas aburridas este tiempo… Pero acá los esperamos!! besos enormes…

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